Ayer fue nuestro gran dia.
Hoy nuestro primer dia completo como esposos. Desde aqui os queremos agradecer a todos los que nos acompañasteis por hacer mágico ese dia y contar con la colaboración de unas personas tan estupendas como la familia y amigos/as que tenemos el gusto de tener.
Un beso muy fuerte
P.D.: atendiendo a vuestras peticiones os incluimos los textos de la ceremonia religiosa.
Texto de Elena:
Mario esta llama simboliza mi amor por ti.
Con mi corazón unido al tuyo formaremos un nuevo hogar.
Mis pasos se unen a los tuyos para abrir nuevas sendas, para salvar obstáculos, para evadir abismos.
Seré tu hombro cuando flaquees;
seré tu oasis cuando el mundo te agobie;
seré silencio cuando el ruido ensordezca;
seré tu grito cuando el silencio te oprima;
seré riachuelo cuando el mar sea bravío.
Seré todo aquello que el Señor me permita que yo sea, para hacerte inmensamente feliz.
Texto de Mario:
Elena mi amor por ti está simbolizado en esta llama.
Hago compromiso ante ti por tu bienestar.
Te deposito mi corazón junto al tuyo, para hacer que el nuestro sea uno más ancho y seguro.
Seré tu apoyo cuando te sientas débil;
seré tu fuente cuando la sed te agobie;
seré tu abrigo cuando el frío amenace;
seré tu sombra cuando el calor sofoque;
seré sonrisa cuando el dolor te haga sufrir.
Seré todo aquello que también el Señor me permita para hacerte inmensamente feliz.
Texto de la vela (proclamado por Raquel)
Habla la vela de vuestra boda
Dejad que arda una vela el día de vuestra boda.
Es un símbolo que alumbra y acompaña.
Después de pasados algunos años debe recordaros lo que hoy os habéis prometido.
La vela del día de vuestra boda os susurrá al oído:
"Lo he visto. Mi llama estaba presente cuando os cogisteis las manos y regalasteis vuestro corazón.
Soy algo más que una simple vela. Soy un testigo mudo en la casa de vuestro amor y continuaré viviendo en vuestro hogar.
En los días en que brille el sol no necesitaréis encenderme.
Pero cuando sintáis una gran alegría, cuando una bella estrella brille en el horizonte de vuestras vidas, encendedme.
Encendedme cuando anochezca, cuando irrumpa en vosotros una tormenta.
Encendedme cuando haya que dar el primer paso y no sepáis cómo; cuando sea necesaria una explicación y no encontréis las palabras; cuando queráis abrazaros y los brazos estén paralizados, encendedme.
Mi luz será para vosotros un signo claro. Habla su propia idioma, el idioma que todos entendemos.
Soy la vela del día de vuestra boda.
Dejadme arder mientras sea necesario, hasta que los dos unidos mejilla con mejilla, podáis apagarme.
Entonces os diré agradecida: Hasta la próxima vez”
sábado, 29 de agosto de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario